“PIEL SIN PIEL: Memorias sin voz” // Compañía dos puntos

“Extractos de memorias diluidos en tejidos. Colores que se degradan, como nuestra piel en el tiempo. Esencia inmutable que tiembla en lo profundo”

“Piel sin piel” está inspirada en “Degradé” una de las obras de la Compañía y segundo capítulo del tríptico “Nyia” (oro), serie de tres espectáculos de circo contemporáneo, que hacen un viaje al universo interno llamado “Colombia” habitado por los artistas creadores. El tríptico se desarrolla en una línea de tiempo que inicia en el año 1.500 antes de la conquista de América y avanza hasta el 2.200 de sus especulaciones. La obra quiere rememorar, sentir y dibujar un imaginario metafórico de la Colombia sentida por el corazón colectivo.

“Degradé”, referente a los años 1.800 a 2.000, es una obra de circo contemporáneo, que, a través de una progresión de colores y ropa en gran cantidad, hace un viaje poético, trágico y jolgórico por memorias impregnadas de Colombia; pueblo construido por el mestizaje de pieles, ritmos y culturas y que en su corazón ha ido atesorando un universo multidimensional de símbolos, imágenes e íconos folclóricos que Degradé dibuja con el más sutil, onírico y acrobático estilo circense a través de las montañas de ropa como alegoría de la piel colectiva del pueblo.

“Piel sin piel”, se sitúa en el momento histórico entre los años 1806 a 1819, periodo de campañas, guerra e independencia de Colombia. La exposición e intervención dirige la atención sobre las memorias colectivas del pueblo colombiano de esta época, dándole cuerpo y voz a las “pieles” de nuestros ancestros, los tejedores de nuestra historia, cuyos nombres no conocemos, pero de los cuales se alimentan los árboles que nacen en nuestras tierras; criados, campesinos, soldados y todo aquel que sin haber dejado una huella individual ha sido la piel en la que se ha escrito nuestro devenir actual.

Al interior de la Casa Museo Quinta de Bolívar construimos un universo con montañas de ropa, vestidos sin cuerpo, espejos y lámparas, que se solapan sobre los salones, muebles, jardines, pasillos que habitaron los próceres de la patria, dibujando un contraste entre dos mundos: por un lado, aquellos con cuerpo, cara y nombre que reconocemos como los protagonistas de la historia y por otro, los hacedores silenciosos de la misma, el pueblo, el cuerpo de guerra que le permitió a la historia dibujarse.

Las montañas de ropa y los vestidos sin cuerpo simbolizan las pieles vacías y sin nombre del pueblo, tendidas, deshabitadas y sin voz, en cuanto no existe alguien que hable de ellas y las entreteja dentro de los anales de las memorias colectivas. La presencia de espejos y lámparas resalta la ausencia de reflejo y luz de estas pieles no habitadas y silenciadas.
Durante 3 días de intervención artística, estas montañas de ropa, vestidos, espejos y lámparas, cobrarán vida al ser moradas por cuerpos que, utilizando su movimiento y voz, se dejarán habitar por el inconsciente colectivo para expresar aquello que tal vez no se ha podido aún decir. La ropa se convierte en el medio para devenir al interior del universo propuesto. Es el revestimiento del cuerpo, el que define la identidad, la piel metafórica que habitan-encarnan los artistas.

Piezas de acrobacia, danza, manipulación de objetos y portes serán presentadas en diferentes alcobas, salas y espacios, así como recorridos poéticos y performáticos de un lugar al otro, hilando una historia entre los dos personajes que habitarán las pieles olvidadas en los rincones de la casa. “Piel de anís”, “Reflejo”, “Cuerpos sin luz”, “Sombras” y “Montañas de piel” son algunas de las piezas que se presentarán en el recorrido.

Más información en: https://www.dospuntoscirco.com/